Aunque tus deseos de llorar fuesen demasiado tus lagrimas no fluían y parecía que te estaban ahogando, que poco a poco te quitaban la vitalidad y que la tristeza que invadía tu corazón era demasiada como para resistirla.
Entonces me di cuenta que en realidad… no podía hacer nada para ayudarte, me sentia tan débil, tan inútil
¿Qué Debía Hacer?
Quizás el correr de un lado a otro no resolveria nada… el sentarme a esperar tampoco..
Pero... parecia que me era imposible ayudarte, no porque no quisiera… simplemente porque no tenía cómo
Si, lo sé no pude llegar hacia ti, no pude correr y refugiarte entre mis brazos… no pude mirarte y secar tus lágrimas… no pude estar aquí cuando más lo necesitabas
Aun siento tus palabras… tus palabras de auxilio, tus palabras de necesidad… pero no puedo recordar aún si mis palabras fueron las correctas.